El mes pasado hice una visita relámpago a Lanzarote. Con tan solo un par de días para ver la isla, creo que me organicé genial y que le saqué el máximo partido en tan poco tiempo.
Patiné por todo el paseo marítimo desde el faro de Pechiguera hasta el centro de Playa Blanca, un paseo bonito, pero bastante complicado de hacer en patines, pues algunos tramos podrían estar bastante mejor acondicionados. Playa Blanca cuenta sin embargo con un carril bici que recorre los mismos lugares que el paseo marítimo. Es muy práctico pero se sitúa en tercera fila de mar y por tanto no permite disfrutar del estupendo paisaje.


Para moverme por la isla, me quité los patines y alquilé un coche. De esa manera tuve plena libertad para visitar los sitios como quería.
¿Qué fue lo más espectacular de mi ruta? Sin duda el Parque Nacional del Timanfaya, por sus paisajes lunares provocados por erupciones volcánicas ocurridas en torno al año 1730 y posteriormente en 1824. La entrada al parque Montañas de Fuego cuesta 10€ y la única manera de acceder es en coche. Una vez se llega al aparcamiento del Islote de Hilario, dos kilómetros después de la entrada, se monta en un autobús que recorre el Parque en unos 45 minutos realizando 10 paradas. Tuve muchísima suerte y pude ir sentada en el asiento del guía, y por tanto disfruté de las mejores de las vistas.
Os dejo algunas fotos de los lugares en los que he estado:
Cueva de los Verdes:



Jameos del Agua:



Mirador del Río:

Yaiza

Parque Nacional del Timanfaya:***





El Golfo:


Lago Verde:

Los Hervideros:

Montaña Bermeja:

Viñedos:

Famara:


Arrecife:

Os dejo un vídeo recopilación de mi ruta en patines por Playa Blanca y unas cuantas fotos más, para quién esté interesado en llevarse sus patines.





¡Hasta la próxima!
🙂
